Enseñanza Sistémica nace como una comunidad educativa de carácter internacional, que comparte los principios de la filosofía de las nuevas constelaciones familiares, los modelos sistémicos y los actuales marcos de intervención educativa.

Al amparo del Instituto de Constelaciones Familiares Brigitte Champetier de Ribes, la Enseñanza Sistémica integra a los diferentes colectivos de la comunidad en un proyecto común, de tal manera que se visibiliza la presencia de las instituciones educativas, los agentes de inspección, los equipos directivos, los profesores, los padres y familias y los jóvenes como miembros de un mismo sistema en contante interrelación.

Los principios filosóficos que sustentan la Enseñanza Sistémica se enmarcan dentro de los postulados de las Constelaciones Familiares creados originalmente por Bert Hellinger. Estos principios reformulados posteriormente por Brigitte Champetier de Ribes como las fuerzas del amor, se revelan como las cuatro fuerzas universales, sistémicas y físicas que rigen todo lo que existe orientando todos los movimientos hacia la unidad. Los principios filosóficos que sustentan la Enseñanza Sistémica son pues, las cuatro fuerzas del amor, a saber: la aceptación, el orden, la inclusión y el equilibrio.

La Enseñanza Sistémica se nutre también de la Pedagogía Sistémica, por tanto, reformula los principios de intervención educativa de carácter sistémico, reestructurando las aportaciones de los diferentes modelos actuales en educación y ofreciendo a los profesionales del ámbito de la enseñanza una propuesta metodológica estructurada que favorezca las fuerzas del amor en las vinculaciones entre los diferentes agentes de la comunidad educativa. Lo que se busca no es el éxito de los estudiantes, ni el de los docentes, ni el de las familias, ni el de las instituciones, sino el éxito de la comunidad en si misma. Esta es la unidad a la que han de tender las propuestas educativas de éxito.

En su gestación y desarrollo, Enseñanza Sistémica propone fases y líneas de acción dirigidas a los diferentes agentes de la comunidad educativa a los que integra a la vez como agentes y usuarios de la intervención. De este modo, en su fase de capacitación, se dirige tanto a los jóvenes, como a los padres y familias, como a los profesionales del ámbito de la enseñanza.

La capacitación para profesionales en Enseñanza Sistémica se organiza en tres niveles de profundización. Se estructura de manera modular a través de diferentes unidades didácticas que pueden cursarse de manera independiente según los intereses de los participantes. Cada módulo formativo permite alcanzar competencias profesionales completas y llevan aparejadas realizaciones profesionales de aplicación concreta en el campo de la enseñanza. Esta importante novedad profesionaliza a cada paso la capacitación de quien decida formarse en Enseñanza Sistémica. Las vivencias de éxito son la base del aprendizaje y del desarrollo de las competencias duraderas.

Ver todo y a todos requiere de un entrenamiento del alma.

Enseñar, quiere decir, “ver”; quiere decir ” mostrar”

Lo sepamos o no, estamos todos juntos al servicio de la vida y la enseñanza.


Pilar Vivó Murciano.

CEO Enseñanza Sistémica.